Historia

blogger-image-391352234Una noche del verano del año 2002, en Granada-Nicaragua, un grupo de viajeros charlaban en el conocido Hospedaje Central. Entre los miembros del grupo se encontraba el fascinante y carismático propietario del hospedaje, Bill Harper. Bill tenía más historias que contar que un viajero experimentado. Él contó a los viajeros que su amiga holandesa, Karin Eijlders, había recibido dinero de su familia para ayudar a los niños pobres de Nicaragua. Karin y algunos de sus amigos Nicaragüenses visitaron el poblado de La Prusia que está ubicado en la periferia de Granada. Karin les dijo a todas las familias que iba a comprar zapatos, uniformes, mochilas y otros artículos para que los niños pudieran asistir a la escuela.

La intención de Karin era la de ayudar al poblado de La Prusia y a la escuela. Pero este acto generoso provocó un caos. De repente, la escuela que tenía sólo dos profesores para enseñar a 50 niños, estaba desbordada con cien estudiantes. Esa noche en el hospedaje, Bill expresó lo que iba a convertirse en el lema de La Esperanza Granada: Estas personas necesitan que les ayudemos para que se puedan mantener. Los viajeros jóvenes, quienes escuchaban con atención, por fin dijeron “¡Podemos ayudar!” Así se fundó La Esperanza Granada.

Los inicios fueron complicados. No había subvención de ninguna fundación, ni un fondo inicial de algún filántropo bien intencionado, ni ningún tipo de misión religiosa, ni reunión para conversar sobre teorías de trabajo, etc. Simplemente había personas a quienes les importaba y que estaban dispuestas a contribuir con su tiempo, entusiasmo y conocimiento.

Durante los siguientes años, muchas personas, tantos viajeros como Nicaragüenses, se ofrecieron como voluntarios e hicieron donativos. Hay demasiadas personas como para mencionarlas a todas, pero debemos hablar de algunas. En los principios de La Esperanza Granada, Bobby, Dennis, Steve, Cheryl y Wayne ayudaron a iniciar programas de desarrollo. Trabajaron para establecer el sistema de agua para el poblado de La Prusia y siempre estuvieron disponibles para organizar el flujo de voluntarios que llegaron para colaborar con la organización. Los voluntarios originales como Sarah, Adam y Julia estuvieron allí también. Romeo y Bianca iniciaron la página Web original, la cual hizo que La Esperanza Granada se conociera por internet, abriendo el paso para aún más voluntarios. Entonces vinieron personas como Mark, quien se ofreció a  pagar por un profesor extra. Asi como los amigos de Mark de Florida, Pete, Judy y Charlie, quienes vinieron a Nicaragua cada año para colaborar con la escuela y trajeron con ellos fondos que habían recaudado en su país. Molly fue la primera Directora de la organización y a ella  la sucedieron Eric y después Anja. Pauline llegó justo a tiempo de ofrecerse como Directora del proyecto después de que Bill falleció en diciembre de 2004. Todas estas personas y los innumerables voluntarios que comenzaron a llegar, ahora forman parte de una amplia gama de personas cariñosas y comprometidas. Esta es la historia de La Esperanza Granada.

William Robert Harper (Parker) (1946 – 2004)

La frase “Apenas te conocíamos” es un elogio común en muchas facetas y nunca se aplicó con mas certeza que a la vida del hombre conocido como Bill Parker (también conocido como Bill Harper, nunca supe con seguridad cual era el correcto). N. David Owens, voluntario de La Esperanza. 2002.

En las primeras horas del amanecer del 25 de diciembre de 2004, el cofundador, director, líder y lo mas importante, la cara visible de La Esperanza Granada nos dejó después de una batalla de 4 meses contra el cáncer y enfermedades relacionadas, a la edad de 58 años. Se le echa de menos y permanecerá siempre junto a su familia, amigos y a todos las personas a las que influenció positivamente a través de La Esperanza Granada.

Los días 3 y 4 de febrero de 2005, cientos de personas se congregaron frente al Hospedaje Central en la calle La Calzada de Granada para conmemorar su vida en un servicio funerario. El acto comenzó en Granada el día 3 y se completó con discursos de profesores en las escuelas de los poblados y una reunión de amigos y familia. El día siguiente comenzó con todos los presentes siguiendo el carruaje de caballos ceremonial hasta la iglesia para oír misa. Luego algunos familiares, amigos e incluso niños de las escuelas del proyecto, fueron a Nopales, a la orilla del mar, para esparcir sus cenizas y conmemorarle a él y a su memoria.

Surgieron muchas especulaciones después del fallecimiento de Bill acerca del futuro de La Esperanza Granada. Muchas personas se preguntaban si la organización continuaría. Tras deliberarlo, el equipo directivo decidió que debían moverse y trabajar duro para llegar a ser una organización responsable, sólida y bien dirigida. Tras el bajón inicial por la pérdida de Bill, se decidió que había que continuar ofreciendo a voluntarios de todo el mundo la oportunidad de trabajar conjuntamente con los poblados de las afueras de Granada y formar parte de una organización de proyectos sostenibles creados para la mejora de las condiciones de vida y el avance educacional de los niños de estos poblados.

Te echaremos de menos Bill, y esperamos que estés descansando en paz y mirándonos desde allá arriba con cariño, humor e incluso con sentido crítico para seguir haciéndonos llegar tu visión y deseos…

Descanse en paz Don Bill de la Mancha.